viernes, 15 de abril de 2011

Obviedad: la felicidad como meta en la vida

Se me quedó grabada una conversación con un grandísimo amigo mientras entrenábamos. Me dijo, como fruto de una profunda reflexión, que la vida al final se resumía en aprender a solucionar las cosas que nos hacen infelices. Yo, inspirado por mi desfogue físico, le dije que casi debiera ser al contrario, aprender a encontrar qué nos hace felices y llevarlo a cabo.
¡Hostia que el Olmo se nos pone cada vez más profundo!

En otra reciente conversación con mi novia me di cuenta de lo complicado que es encontrar qué te hace feliz realmente. Me encuentro con una barrera complicadísima de superar: lo que, por aprendizaje social, he entendido que me aportará felicidad. Es decir, suelo creer que me hará feliz lo que siempre me han puesto como meta en la sociedad.
Desde pequeños nuestra vida suele tener unos raíles bastante definidos. Estudiar para pasar de curso, estudiar para llegar a la universidad, terminar estudios para trabajar, tener un trabajo socialmente bien aceptado y luego ya formar una familia. Sólo hay que pensar en las inquietudes de nuestros padres, creo que no estarán tranquilos hasta que estemos con un trabajo de puta madre. Entonces respiraran pensando que ya estamos criados.
A la vez, si entramos a hablar de sociedad de consumo, etc. me doy cuenta de que muchas veces busco la felicidad consumiendo. Ahorrar para comprar algo nuevo, para viajar a un sitio más lejano, poder comprarme esos altavoces, etc.

En teoría nos haría feliz conseguir un trabajo, además ganaríamos dinero para consumir más. Todo orientado a una felicidad que no he podido demostrar. Encontrar un trabajo te hace feliz en el momento, luego toca… pues trabajar. El dinero tengo demostrado que no me da la felicidad. Ya gané un premio en metálico bastante gordo, lo despilfarré en 6 meses y puedo decir que precisamente no fueron los mejores meses de mi vida.
Pero, el dinero es necesario para ser feliz. En cantidades pequeñas, las suficientes para satisfacer necesidades vitales; salud, vivienda, agua, comida, etc. Está demostrado que sobrepasado ese umbral, más dinero no supone más felicidad. Yo sobrepaso ese umbral actualmente.
Hablo de muchas cosas y sin profundizar, por ello pongo la etiqueta "reflexiones" y me quedo tan a gusto. 

Son todo distracciones que me impiden ver qué me hace feliz. Y lo peor, cuando atisbo a encontrar algunas cosas que sí son pilares de mi felicidad, no siempre cambio los raíles de mi vida para orientarlos hacia ellos.
Muchas veces caes en ponerte excusas de porqué sigues adelante con una decisión o una forma de vida, que seguramente has elegido porque socialmente es lo aceptado y correcto. Es una disonancia cognitiva durísima de superar, son planteamientos grabados a fuego durante toda nuestra infancia. Este párrafo creo que si resume la idea de esta entrada :)

Queridos lectores y lectoras, ¿sois capaces de decir a ciencia cierta lo que os hace felices? Yo no, pero puedo intentarlo: creo que me hace feliz tener amigos, compartir cosas con ellos, hacer nuevos, conocer más gente, aprender de ellos. Me hace feliz la autorrealización de seguir mis principios, cada vez más orientados al bienestar de los demás y del planeta. Precisamente consumir menos es bueno ecológicamente, de forma que está bien buscar la felicidad en esos otros aspectos. Me hace feliz hacer deporte, ir al campo, aprender cosas nuevas, aprender deportes nuevos, aprender a hacer cosas que siempre pensé que nunca haría. Me hace muy feliz compartir cosas con mi pareja, que nuestra relación crezca, que no pare de mejorar. Me hace feliz tener a mi gente cerca, que me aprecien, disfrutar de mi familia, conocerlos cada vez mejor, dales las gracias por su apoyo incondicional. Y muchas cosas más.
¿Me centro en todas estas cosas en el día a día? No todo lo que debiera; volviendo al principio del post, porque mis ideales de felicidad interiorizados me los ha enseñado la sociedad. Ten un buen trabajo. Gana mucho dinero. Sé aceptado socialmente... pero cuando los alcanzo... es solo una felicidad efímera y falsa que me hace desear más y más y vivir en la insatisfacción.

1 comentario: