sábado, 23 de abril de 2011

Mi disonancia cognitiva y yo; experimentos de Gazzaniga (V)

Llevo ya unas cuantas entradas hablando sobre la disonancia cognitiva. Detrás de la psicología hay multitud de teorías y estudios que se construyen sobre bases completamente especulativas o directamente sobre la experiencia personal. Éstas no me interesan. Por suerte, cada vez más, se realizan estudios científicos que nos ayudan a entender cómo funciona nuestra cabeza. Uno de los atractivos de la disonancia cognitiva es que está demostrada con multitud de experimentos. Uno de los primeros vinculados con ella lo realizó Michael Gazzaniga, creo que por los años 70. Aunque está explicado en otras páginas, voy a simplificarlo lo más posible, ya que me parece realmente sorprendente que funcionemos así y no sea pura especulación.

Resumen de la base anatómico-fisiológica

Cruce de cables o quiasma óptico
Nuestro cerebro está dividido en dos partes, dos hemisferios. Algunas funciones se comparten entre los dos, pero otras están localizadas específicamente en uno sólo. Por ejemplo, el habla está en el izquierdo, o en el procesado de la visión, el hemisferio izquierdo se encarga del ojo derecho y el hemisferio derecho del ojo izquierdo (sí, hay un cruce de cables tonto ahí). Edito: por el comentario de Musub (mirar abajo) esto no es completamente así y no he podido encontrar si se tuvo en cuneta en el experimento.
Lo normal es que cuando vemos algo con un ojo, aunque inicialmente la información la procese un hemisferio, al final termina pasando también al otro, ya que hay un paquete de cables que los unen, el llamado cuerpo calloso. Digamos que al final los dos hemisferios se enteran de todo.
Por ejemplo, si nos tapamos el ojo derecho, la información del ojo izquierdo llega al hemisferio derecho. Pero aunque el habla esté en el hemisferio contrario, podemos hablar de lo que vemos ya que la información pasa de un hemisferio a otro.

El experimento

Antes se intervenía a muchos epilépticos cortándoles el cuerpo calloso (recordemos, el cable de unión entre hemisferios). No entro en razones, se hacía, la gente salía viva y llevaba una vida “casi” normal.
Investigando cómo de normal era la vida de esta gente se planteó lo siguiente:
A uno de estos sujetos operados se le muestra una imagen por un ojo y otra diferente por otro.
  • Por el ojo derecho un paisaje nevado. Lo procesa el hemisferio izquierdo.
  • Por el izquierdo una pata de pollo. Lo procesa el hemisferio derecho.
A posteriori, se les enseñaban unas cartas con imágenes para que seleccionaran cuál estaba relacionada con lo que habían visto. Se les presentaba una pala de nieve y una gallina. Es fácil pensar cuál se relaciona con cuál.
Pero ahora cada hemisferio piensa en una imagen diferente para elegir, ya que cada hemisferio ha visto una imagen y no han conseguido intercambiar información.
El hemisferio izquierdo manda señalar la pala y el hemisferio derecho manda señalar la gallina. De forma que la mano izquierda busca señalar la pala y la mano derecha la gallina (cada hemisferio controla una mitad del cuerpo a estos efectos). Esto es curioso, ¿pero qué tiene que ver con la disonancia cognitiva?

Lo interesante
Al preguntarle porqué ha elegido la gallina nos responde consecuentemente que ha relacionado la pata de pollo con la gallina, fácil.
Pero al preguntarle por la pala, no nos habla sobre la nieve. Nos argumenta que si hay una gallina, necesitamos una pala para limpiar el gallinero.
Entonces, ¿Qué pasa con el paisaje nevado?
Ocurre que cómo el lenguaje se procesa en el hemisferio izquierdo y éste no sabe nada del paisaje nevado, decide inventarse una historia para explicar su elección. Se autojustifica ante la incongruencia que está ocurriendo, ¡de forma inconsciente!
Nuestro cerebro busca justificaciones a lo que hacemos o a decisiones ya tomadas, aunque fueran claramente erróneas o no sepamos argumentar el porqué de ellas. 

Otro ejemplillo

También interesante, un experimento similar y más sencillo. Se le muestra a un sujeto un texto por el ojo izquierdo: “levántate”. El sujeto se levanta, y cuando se le pregunta “porqué te levantas”, ¡su hemisferio izquierdo no lo sabe realmente! Y como tiene que responder, se inventa una milonga de que tiene sed y va a por algo de beber… cuando la decisión se tomó por otras razones. Pero como tenemos que ser “consecuentes” con nuestros actos, nuestro cerebro se inventa el porqué de las cosas.

Concluyendo...

No sé si queda claro o si se relaciona con el resto de ejemplos prácticos. La cuestión es que nuestra toma de decisiones tiene mucho de inconsciente y creemos que todo es consciente y racional.
Por otro lado, ésto es un resumen de los resúmenes de dichos experimentos. No los he leído completos y he simplificado mucho el funcionamiento del cerebro (dentro de lo que yo conozco) para que se entendieran bien. Perdónenme los más puestos en el tema y no duden en corregir alguna metida de pata :)

4 comentarios:

  1. Uhm, eso de que el ojo izquierdo ve a derechas y el derecho a izquierdas es una medio-leyenda urbana. Me explico. Realmente el cruce de caminos en el quiasma óptico se hace hace solo con la mitad de la neuronas del nervio optico, de forma que lo que reamente se cruza es la mitad de nuestro campo optico.

    Es decir, si nos imaginamos el ojo como una pantalla con un agujerito, la luz que viene de la zona derecha se proyecta en la region izquierda de la pantalla que es la retina (en ambos ojos). La informacion de ambos ojos se junta en el quiasma y va a la region izquierda del cerebro. Es decir, el quiasma se juntan las dos medias retinas. De hecho, una de las pruebas para saber si hay un tumor en el quiasma es comprobar que regiones de retina ven y cuales no.

    Solo era una puntualización, pues realmente no percibimos dos imagenes con dos ojos, percibimos una sola y fusionada, lo cual tiene muchas implicaciones de las cuales no me acuerdo de ninguna.

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  2. Acabo de darme cuenta de que eso se ve en tu dibujito. Una parte de los nervios no se cruza, si se corta el cuerpo calloso, lo que ocurre es que con el ojo izquierdo veremos la region derecha del campo optico (la nasal) y con el derecho la region izquierda (la nasal tambien, pero pal otro lado). Ambas imagenes se fusionaran despues, pero ya no se ni como ni recuerdo donde.

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  3. Mmm, bastante interesante, porque de ser así no cuadra el diseño del experimento que comento. Y por lo que he leído en varios sitios, ninguno tiene eso en cuenta... luego algo huele un poco raro. Por esas razones, si te cierran un ojo, parte de la imagen se reparte en los dos hemisferios, de forma que la parte del habla siempre "conocerá" algo sobre lo que se veía con el ojo.
    Sólo se me ocurre que una de las mitades sea menos clara, o no pille la mitad del campo de visión (por ejemplo la nasal) y por tanto no sea reconocible lo que veia ese ojo...

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  4. Hmmm.....eso pense yo al principio, pero hay tambien temas de dominancia ocular que pueden influir, en general los diestros tienen su ojo derecho como dominante, asi que si siempre mostraban la pala en el mismo ojo influye eso. De todas formas ya me empiezo a mover en terreno resbaladizo y algo me dice que no estan mal los experimentos.

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