¡Egoístas!
Esperad, no cerréis la página, ya sé que es duro que te llamen así. Es casi un insulto, nos duele en el alma y pedimos explicaciones. ¿Egoísta yo? pero qué me estas contando...
Pues lo somos, la cuestión es en qué medida. Aceptémoslo, es el primer paso para intentar ser un poquito menos egoístas. El altruismo no se estila últimamente, pero nos viene bien a todos. Analicemos esto un poquito más.
Al igual que los animales, tenemos una naturaleza instintivamente hedonista. Buscamos placer, evitamos dolor. Hay teorías psicológicas que dicen que funcionamos así, de forma puramente egoísta y que nuestro altruísmo tiene un sustento de buscar placer. Por ejemplo, donamos a una ONG de ayuda humanitaria porque nos da placer esa sensación de superioridad. No la comparto en absoluto...
Nos diferenciamos de los animales por esa parte racional que poseemos, por esa corteza cerebral desarrollada que nos hace plantearnos nuestros propios comportamientos. Esto no quita que nuestra parte instintiva esté ahí. Hemos evolucionado añadiendo capas al cerebro, la última esta racionalidad, pero aún tenemos las primeras, básicas e instintivas.
Esta racionalidad es la que nos aleja del egoísmo. Nos ha servido para tener una mentalidad comunitaria y empática. Hemos construido nuestra sociedad gracias a ella.
Ante el miedo, el estrés y la ansiedad, afloran los instintos de supervivencia y nos volvemos egoístas... cuando racionalmente podemos saber que no es la mejor solución. Un ejemplo fácil de ver es la respuesta de la gente ante la crisis, tendemos a pensar más en nuestro culo y en nuestros problemas. A los demás que les den morcilla.
Pero a lo que iba, tenemos un núcleo egoísta y tenemos que aceptarlo, conocerlo. Entender que ante el cabreo tendemos a ser egoístas, ante el miedo a la escasez, pensamos en nuestra propia supervivencia. Y darnos cuenta de que podemos racionalizarlo, controlarlo y darnos cuenta de que en momentos chungos, es más fácil levantarse todos a una, que uno solo.
Hay que analizar cuantas acciones o pensamientos diarios tienen una base egoísta, y cómo de necesarios son. Hay que analizar cómo muchos de los miedos, son miedos irracionales e infundados que nos hacen volvernos egoístas. Una persona con un buen trabajo puede decir "que no entren los inmigrantes que nos quitan el trabajo". Tienes un miedo irracional, actúas de forma egoísta.
Egoísmo se define como aquella conducta consistente en poner los intereses propios en primer lugar. Y si somos egoístas por naturaleza, apliquemos la parte racional y hagamos que nuestros intereses sean cuidar de los demás.

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