lunes, 1 de agosto de 2011

Que difícil es ser un buen consumidor

Ayer me compré unos pantalones por 1€ en el mercadillo. Le di un par de vueltas al hecho de pagar tan poco por un artículo. La conclusión es que es difícil en muchos aspectos ser un buen consumidor. Y matizar, consumidor y consumista son términos diferentes. Ya lo medio expliqué al hablar del consumismo y la disonancia cognitiva, así que no entro en eso.


La simple tela de los pantalones debe costar más de 1€. Los pantalones están en perfecto estado, luego dudo que sean una tirada que saliese mala y llegara a manos de los del mercadillo. Intuyo que serán robados.

Si en una tienda "normal" me costaran por este precio, estaría claro que alguien en la cadena estaría siendo explotado/mal pagado. Quizá están en oferta y hay otros pantalones a un precio más caro de lo normal y eso lo compensa. Pero lo dudo igualmente.
Siguiendo en el supuesto de que fuera una tienda normal, es complicado calcular el precio justo y necesario (del que hablan en las tiendas de comercio justo). Que todos en la cadena de producción estén bien pagados y no explotados, que el pago de los transportes incluyera una tasa de compensación ecológica, etc. Pues mínimo costarían 25€.
Pero quizá no me los compraría por ese precio...

¿Y cuando es robado? le estoy pagando 1€ a un gitano/negro/inmigrante (lo que te encuentras en el mercadillo) que seguramente necesite bastante el dinero. Parece casi benéfico, como cuando compras en pequeñas tiendas en vez de en grandes superficies. Y encima es más barato.
Pero... si fuera robado, esa pérdida de la empresa que quería venderlo le hará pedir otro pantalón, que obligará a explotar a otras personas durante unas horas más. A cambio de darle 1€ a otra persona "necesitada". ¿Dilema moral chungo?

En conclusión, creo que no compensa y quizá no debiera haberlos comprado, pero me cuesta saberlo con exactitud. Es complicado comprar bien en este caso por varias cosas: no sueles caer en la cuenta de todo esto, el precio es tan atractivo que no te lo piensas o simplemente lo ignoras (disonancia cognitivaaaa) y es más difícil calcular el precio justo de un artículo y no siempre puedes comprar en tiendas de comercio justo. En fin, una historia.
Que complicado es ser fiel a tus principios, casi sin darte cuenta te estas contradiciendo.

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