8 de agosto de 2011.
Esto es increible, ya ha merecido la pena el viaje.
La noche regular. La inseguridad del desconocimiento entraba en los sue;os. El aire acondicionado hace un ruido infernal y pasamos hasta frio.
Por la manana llego lo bueno. El dia en Delhi se resume en caos, ansiedad y estres enormes, con dos o tres respiros emocionales. Sorpresa tras sorpresa avanzamos sin saber bien que queremos o a donde vamos.
Creo que aqui las visitas son unicas. No es lo que ves, es lo que te pasa. Todo cambia, el mismo sitio parece nuevo un rato despues.
Salimos del hotel y lo que nos asuto por la noche ahora nos estresa. Mucho. Coches, motos, bicis, pitidos (no paran de pitar), gente, tiendas, vacas... todo bien mezclado y muy agitado.
En 30 segundos estamos con un tio que nos lleva a un sitio donde dan planos gratis... como lo hacen? te atrapan sin quererlo y estamabamos en una agencia de viajes cambiando todo lo previsto. A los 20 minutos salimos por patas y con un plano gratis. We win!
Decidimos caminar hasta vieja Delhi. Todos los que nos cruzamos y nos asaltan nos dicen que es una locura ir andando. Unos dicen 4 km, otros 10, otros 2... Atravesamos el caos sin saber si vamos bien. Tenemos miedo de sacar el plano poque como te pares te saltan y acosan para "ayudarte", pero al final lo hacemos. Nos dicen donde estamos y que cojamos un bus. Les hacemos caso.
Una locura cruzar la carretera, ni pasos, ni semaforos, ni normas de circulacion, 1, 2 y 3 y palante.
Nos montamos en el bus en marcha y contra pronostico, dentro tenemos PAZ. REspiro emocional, no nos lo creemos.
Bazares, gente, buscamos una cosa y llegamos a una mezquita. Nos disfrazan para poder entrar. Dentro me doy cuenta del estres que tengo encima y de como no puedo pensar ni decidir bien. Demasiado intenso. Tenemos que respirar y hacer por tranquilizarnos.
Hablamos con gente de alli, con nignos, cogemos aire y nos vamos a comer.
Las miradas, los asaltos para vender lo que sea; somos el centro de atencion por donde vamos.
El restaurante es nuestro segundo momento de paz. Nos sentimos algo inseguros, pero te pones a comer arroz y lentejas picantes y por fin las piernas se nos aflojan un poco. Nos reimos y disfrutamos todo lo que nos ha pasado.
Seguimos el paseo por el mercado, mezcla de colores, olores y sabores. Todo lo que miramos nos sorprende y asombra.
Volvemos al hotel en rickshaw (motocarro), locura de trafico y ya dentro, de nuevo PAZ con aire acondicinado.
Arreglamos los trenes en la oficina (paraiso) para turistas, y al poco estamos en el tren con aire acondicionado, una famuilia super maja y 13 horas de viaje por delante.
Me salto mil cosas, experiencias. No llevamos ni 24 horas y coincidimos en que parecen dias. Direcion Varanasi... veremos a ver.
Esto es increible, ya ha merecido la pena el viaje.
La noche regular. La inseguridad del desconocimiento entraba en los sue;os. El aire acondicionado hace un ruido infernal y pasamos hasta frio.
Por la manana llego lo bueno. El dia en Delhi se resume en caos, ansiedad y estres enormes, con dos o tres respiros emocionales. Sorpresa tras sorpresa avanzamos sin saber bien que queremos o a donde vamos.
Creo que aqui las visitas son unicas. No es lo que ves, es lo que te pasa. Todo cambia, el mismo sitio parece nuevo un rato despues.
Salimos del hotel y lo que nos asuto por la noche ahora nos estresa. Mucho. Coches, motos, bicis, pitidos (no paran de pitar), gente, tiendas, vacas... todo bien mezclado y muy agitado.
En 30 segundos estamos con un tio que nos lleva a un sitio donde dan planos gratis... como lo hacen? te atrapan sin quererlo y estamabamos en una agencia de viajes cambiando todo lo previsto. A los 20 minutos salimos por patas y con un plano gratis. We win!
Decidimos caminar hasta vieja Delhi. Todos los que nos cruzamos y nos asaltan nos dicen que es una locura ir andando. Unos dicen 4 km, otros 10, otros 2... Atravesamos el caos sin saber si vamos bien. Tenemos miedo de sacar el plano poque como te pares te saltan y acosan para "ayudarte", pero al final lo hacemos. Nos dicen donde estamos y que cojamos un bus. Les hacemos caso.
Una locura cruzar la carretera, ni pasos, ni semaforos, ni normas de circulacion, 1, 2 y 3 y palante.
Nos montamos en el bus en marcha y contra pronostico, dentro tenemos PAZ. REspiro emocional, no nos lo creemos.
Bazares, gente, buscamos una cosa y llegamos a una mezquita. Nos disfrazan para poder entrar. Dentro me doy cuenta del estres que tengo encima y de como no puedo pensar ni decidir bien. Demasiado intenso. Tenemos que respirar y hacer por tranquilizarnos.
Hablamos con gente de alli, con nignos, cogemos aire y nos vamos a comer.
Las miradas, los asaltos para vender lo que sea; somos el centro de atencion por donde vamos.
El restaurante es nuestro segundo momento de paz. Nos sentimos algo inseguros, pero te pones a comer arroz y lentejas picantes y por fin las piernas se nos aflojan un poco. Nos reimos y disfrutamos todo lo que nos ha pasado.
Seguimos el paseo por el mercado, mezcla de colores, olores y sabores. Todo lo que miramos nos sorprende y asombra.
Volvemos al hotel en rickshaw (motocarro), locura de trafico y ya dentro, de nuevo PAZ con aire acondicinado.
Arreglamos los trenes en la oficina (paraiso) para turistas, y al poco estamos en el tren con aire acondicionado, una famuilia super maja y 13 horas de viaje por delante.
Me salto mil cosas, experiencias. No llevamos ni 24 horas y coincidimos en que parecen dias. Direcion Varanasi... veremos a ver.
La proxima vez q paseis por Delhi buscad una boca de Metro,la mas cercana junto a la estacion. Vereis la paranoia :). Primo lari
ResponderEliminarAnimo chicos y adelante con la "odisea" que están teniendo por viaje,menos estres y a disfrutar, que en el futuro recordaran sobre todo lo bueno y se reirán de lo malo ^^
ResponderEliminar